"Casi catorce años después de la publicación de su disco homónimo, siete después de que se hallara muerto a Layne Staley en su casa, cuatro después del primer concierto que la banda dio con un nuevo cantante y tres después de que se confirmara que William DuVall sería oficialmente el nuevo vocalista de la formación, Alice in Chains vuelven a tener un disco en la calle. Huelga decir que la espera ha sido larguísima, pero amigos, Black Gives Way to Blue bien lo ha merecido.Siendo fieles a sí mismos hasta el extremo, el elepé combina a la perfección las dos facetas musicales que hicieron de esta una de las bandas más grandes de la historia del rock: temas que llevan al grunge al límite máximo de su peso, frente a otros de carácter acústico mucho menos cargados pero igualmente sobresalientes. No todas las canciones alcanzan las mismas cotas de calidad, pero sí que consiguen mantener el listón mínimo en un punto bastante alto, dando como resultado un álbum robusto de principio a fin.
Numerosas bandas en la historia de la música han intentado reemplazar a un líder muerto, algunas consiguiendo seguir adelante de manera igual de brillante, como por ejemplo AC/DC, y otras fracasando estrepitósamente. Alice in Chains han conseguido entrar en el grupo de las primeras, y además lo hacen por la puerta grande con un disco que merece ser colocado junto a sus predecesores con todos los honores. Se han arriesgado y la jugada les ha salido bien, por lo que creo que todos los que hemos conocido y amado a esta banda estamos de enhorabuena." (Hipersónica)



































